Devil may cry 4

febrero 22, 2008

Misión 1 – Dios los cría y ellos se juntan
¡Duelo con el asesino misterioso!

Este nivel es el tutorial, así que no encontrarás demasiados problemas para superarlo. Haz lo que se te va indicando hasta que llegues al enfrentamiento contra el asesino misterioso, que resulta ser Dante.

Vencerle es muy, muy sencillo. Simplemente acércate a él y agárrale con el brazo. No hay más. Ya que es demasiado sencillote, vamos a darte un consejo para obtener rango S en esta misión:

En la fase tutorial, cuando aprendas a usar la espada, destroza todos los bancos que hay en la capilla de la iglesia para recoger los orbes rojos ocultos. Después, cuando luches contra Dante, vuelve a destrozar los bancos para tener el 100% de Gemas. Ahora toca el tiempo: después de coger las gemas, acércate rápido a él y agárrale cuanto antes para que no excederte ni tardar demasiado. Si haces todo esto y evitas que te golpee –usa volteretas-, obtendrás también una S en puntos y, por tanto, rango S.

Misión 2 – La porte de L’Enfer
¡Dirígete al Castillo Fortuna!Tras el tutorial, toca ahora el primer nivel real del juego. Acaba con los enemigos que tienes delante y avanza después por la puerta de la derecha. Aquí dentro, sube por las escaleras y volverás a enfrentarte a una oleada de monstruos. Cuando los derrotes sigue adelante para llegar al balcón. Entra por la puerta para llegar a la Catedral, baja las escaleras y verás una columna azul. Acércate a ella para obtener “Herencia Maligna” y podrás usar el brazo de Nero para colgarte de un lado a otro.

Para ello, ponte encima de la zona esférica del suelo –brillará cuando lo hagas- y sigue el camino prefijado hasta que llegues a un aviso de “Misión Secreta”. Puedes hacerla o dejarla para más adelante. Tras esto, ve por la derecha, acaba con los enemigos y llegarás al patio que conduce al Distrito Residencial.

Cuando estés aquí, déjate caer y podrás acabar con unos cuantos enemigos más. Al final llegarás al Puerto. Vete hasta al final del camino –obvia la bifurcación derecha de momento-, usa el brazo de Nero y llegarás al Almacén, donde te enfrentarás a una nueva oleada. Después, tendrás que golpear un panel azul que se encuentras justo frente a Nero. Con ello abrirás la puerta superior y podrás activar la máquina.

Cuando lo hagas, vuelve sobre tus pasos y toma el camino de la derecha que antes habíamos obviado. Enfréntate a varios enemigos y sigue tu camino hacia el norte, para llegar a la Primera zona de minería. Aquí encontrarás una Estatua Medusa. Es un ‘objeto’ al que puedes golpear para obtener gemas. Este requiere que alcances nivel de estilo B, nada complicado, ¿verdad?. Cuando la destroces, sigue por la derecha y te enfrentarás al primer jefe real.

Jefe final: Berial

Este demonio de fuego impone, pero en realidad es bastante manso. Ten cuidado con sus estocadas con la espada y con sus placajes –no te alejes demasiado de él para que no los haga-. Más allá de estas recomendaciones, dale con todo lo que tienes, esquiva sus ataques subiéndote a su cabeza con el brazo de Nero y cuando le hagas suficiente daño lo dejarás atontado.

En estos momentos usa el botón B (o Círculo en PS3) para hacerle un ataque especial bastante poderoso. Ten cuidado cuando se recupere, ya que hará un ataque muy fuerte que eleva energía desde el suelo. Si te alejas lo suficiente no te dañará, de todas formas.

Tras derrotarle, recoge las gemas rojas y vete por la escalera del fondo. Una vez arriba, atraviesa la puerta: misión cumplida.

Misión 3 – El ala blanca
¡Registra el Castillo Fortuna!Estarás en los túneles. El camino a seguir es bastante sencillo: avanza hasta que estés en una bifurcación: a la izquierda tienes un núcleo de Gemas rojas oculto por un tablón de madera y a la izquierda, la salida. Tendrás que usar el brazo de Nero para llegar hasta arriba del todo, y una vez allí, entra por el otro túnel y avanza hasta el final para llegar a una zona helada.

Vete todo recto, atraviesa el puente y te enfrentarás a un par de Frost. Cuando los derrotes sigue hacia delante y verás una cinemática donde conocerás a una bella joven llamada Gloria. Sigue avanzando para entrar al Castillo Fortuna. Una vez aquí verás que gran parte del escenario está bloqueado por una barrera azul. Tendrás que desactivarla.

Para ello, entra por la puerta de la izquierda, avanza por el pasillo y métete por la siguiente puerta que veas a mano derecha. No tiene pérdida, pues te conducirá a la Sala de torturas. Destroza a la oleada de enemigos que te asaltarán y, cuando acabes con ellos, avanza por la puerta. Sube las escaleras y prepárate para una sesión de gimnasia.

Nero tendrá que avanzar por la zona con su brazo. Si tocas el techo, caerás al suelo y tendrás que luchar de nuevo, así que fíjate bien en los puntos de agarre y procura no fallar. Cuando llegues a la puerta, atraviésala para volver al Grand Hall. Avanza hasta donde hay un retrato y vete por la puerta que hay a mano izquierda.

Estarás en el exterior del castillo. Avanza para enfrentarte a un par de Frost, y sigue adelante para alcanzar las Cascadas. Baja por la escalera derecha y sube por la de la izquierda –a medio camino encontrarás una estatua Roja que no podrás romper-. Sigue avanzando hasta que vuelvas a la sala del retrato, aunque en esta ocasión en el lado contrario. Camina un poco y hallarás uno de los paneles que debes golpear para activarlos. Dale varios golpes y los bloqueos desaparecerán.

Sin irte de ese lado, avanza hasta la puerta azul que te conduce a la Galería. Acaba con los enemigos y sal por la otra puerta. Verás una estatua al fondo. Vete hasta ella y justo a su lado encontrarás una puerta donde se encuentra tu siguiente objetivo: deberás acabar con una nueva oleada. Tras esto, métete en la puerta que se ha abierto y activa la columna para recibir “Anima Mercurio” y acabar la misión.

Misión 4 – A sangre fría
¡Utiliza tus poderes recién adquiridos para dar vida a las Gyro Blades!Después de obtener “Anima Mercurio”, sal de la biblioteca y acércate a esa figura de piedra –Gyro Blade- que hay en la habitación. Dale con el brazo de Nero y la activarás. Tienes dos formas de moverla: o bien asestándole primero un espadazo para que las cuchillas giren y sea dañino para los enemigos, o con el mismo botón B (o Círculo). De la primera forma adquiere una velocidad muy superior pero es poco controlable. Sea como fuere, tienes que empujarla contra la puerta que hay frente a ti con un muro azul.

Tras destrozar la puerta, sal hasta la estatua y sigue todo recto para encontrar la siguiente estancia. Llegarás de nuevo a la Galería y tu destino es el Grand Hall, así que simplemente avanza hasta estar en él. Una vez aquí, activa la Gyro Blade y lánzala contra la caja azul del centro. Cuando lo hagas, situá a Dante mirando hacia el retrato y entra por la puerta que hay a su mano izquierda, en la zona inferior. Saldrá un mensaje avisándote de que hay que activar un pequeño puzzle.

Aparecerás en la zona izquierda del pasillo, así que vete hacia la derecha hasta que veas cuatro luces moradas con dos Gyro Blades encima. Activa una y lánzala por el camino por el que acabas de venir para romper el bloqueo y conseguir la tercera de las cuatro que necesitas. Cuando los situés, sigue avanzando por la derecha hasta que veas una puerta dorada que conduce al Comedor. Acaba con los enemigos y sigue avanzando hasta que veas una bola de fuego impactar contra una pared.

Para avanzar por ese camino, vete un poco hacia atrás y te darás cuenta de que hay una Gyro Blade cerca. Actívala y lánzala contra la bola de fuego para avanzar sin que te dañe. Al final métete por la puerta que queda descubierta a un lateral. Llegarás a una zona que antes estaba cerrada. Activa uno de los paneles azules –recuerda, dale golpes- y podrás coger el cuarto artefacto. Simplemente llévalo hasta la zona del puzzle y cuando se activen todos podrás recoger un orbe de vida y, tras él, una puerta. Entra para enfrentarte al jefe de final de fase.

Jefe final: Bael
Este combate es bastante divertido. Comienza golpeando a esas preciosa damiselas azules hasta cansarte y, cuando acabes con una porción de la barra de vida, aparecerá su dueño: una especie de sapo-demonio gigante que utiliza el elemento hielo en sus ataques. No te preocupes, pues pese a su tamaño es fácil de derrotar. Ten cuidado cuando coja aire, por que soltará una ráfaga de hielo muy poderosa, y también asegúrate de que no te coma vivo, por que perderás bastante vida. De vez en cuando, desaparecerá del escenario y tendrás que volver a golpear sus antenas –las damiselas-. Repite el proceso hasta que lo tumbes.

Después de vencerle obtendrás el “Cadáver de Rusalna” y un montón de gemas rojas. Sal por la puerta para abandonar el Castillo Fortuna y completar la misión.

Misión 5 – Trisagion
¡Consigue el talismán angelical!

Aparecerás en un patio de hielo. Aprovecha para romperlo todo y obtener una buena cantidad de gemas: estatuas, lápidas, etcétera. Cuando acabes, entra por la puerta que hay al final de la escalera para enfrentarte a varios caballeros. Pasa por la siguiente, activa el panel azul y lleva la Gyro Blade por el camino que acaba de descubrirse. La idea es romper lo que hay al fondo para abrir un agujero en el suelo.

Después de esto, abajo del todo –tras la caída- te enfrentarás a varios Mephisto. Cuando los derrotes toca la pared y obtendrás el Talismán Angelical, que te permite activar los propulsores que te sacarán del agujero. Vete recogiendo todo lo que hay mientras saltas y cuando estés arriba avanza por la única salida posible que conduce a la Sala de Tortura. Lucharás contra un montón de enemigos. Sigue adelante y aparecerás en el pasillo del puzzle anterior. Camina hacia la derecha y sal por la puerta para volver al Grand Hall.

Ahí, verás que el propulsor que se ocultaba debajo de la caja azul está activado gracias al Talismán Angelical. Súbete a él, colócate sobre la lámpara y dale un espadazo para hacerla caer y romper el cuadro de Sanctus. Avanza por el hueco que acabas de abrir que conduce al laboratorio subterráneo. Baja los escalones, pasa por la única puerta que hay y avanza un poco para finalizar la misión.

Misión 6 – Resurrección
¡Desata el gran poder interior!Déjate caer sin miedo y entra por la puerta. Estarás en una especie de tubo gigante bloqueado por una puerta, acércate a ella para ver una cinemática y prepárate a luchar contra varios demonios. Tras esto, avanza y llegarás a un tablero de juego donde tienes que mover a una pieza con la forma de Dante haciendo uso de un dado gigante. Hay un truco si queréis evitar enfrentamientos: imaginad que para entrar en la meta necesitáis un 4. Perfecto: cuando la cara superior del dado sea un 4, golpeadlo con el Buster (el puño de Nero, botón B en 360 o Círculo en PS3). Y obtendréis el 4. Sed rápidos, por que el dado no espera por nadie.

Leyenda:

– Rojo: Lucharás contra oleadas de enemigos, de tipo aleatorio.
– Blanco: Te salvas. Vuelve a lanzar.
– Azul: Lloverán gemas rojas y de vida. Recoge todas las que puedas.
– Amarillo: Te conduce a otro hueco amarillo o directamente a la casilla de “casa”.
– Morado: Estás en casa y avanzas al siguiente tablero.

Después de superar esto, entra por la puerta azul y prepárate para un enfrentamiento contra un jefe:

Jefe final: Agnus

Probablemente este sea, junto con el tutorial, el combate más sencillo del juego. Un montón de demonios con forma de espada se pondrán a flotar por el aire. Agárralos con el brazo de Nero y automáticamente éste los lanzará contra el cristal tras el que se resguarda el científico Agnus. Cuando destroces el cristal acabará el combate. Sé rápido, por que de vez en cuando Agnus activa un campo electromagnético no especialmente dañino, pero sí molesto..

Tras derrotarle obtendrás la espada Yamato y un montón de gemas rojas. Sal por la puerta que está justo detrás de donde él se encontraba, activa el panel Azul y sube por la escalera hasta la siguiente puerta. Una vez aquí, te tocará enfrentarte con varios enemigos para poder seguir. Cuando acabes con ellos, sube por la pasarela, vuelve a enfrentarte a varios caballeros y sal por el agujero de la celda.

Te tocará enfrentarte otra vez a caballeros. Cuando lo hagas, sal por la puerta del rótulo rojo. Aquí tendrás que activar un interruptor, impulsarte hacia arriba saltando y salir por la siguiente puerta. Estarás en la zona inferior del Grand Hall, así que sube para llegar a la zona del retrato. Entra por una de las puertas laterales y avanza hasta que llegues a las Cascadas Foris.

Cruza el puente, atraviesa el túnel y cuando llegues al bosque finalizarás la misión.

Misión 7 – La víbora
¡Atraviesa del Bosque de la Ruina!Avanza hasta que veas un Núcleo de gemas rojas. Destrózalo y sigue avanzando. Llegarás a un acantilado: baja por él. Desde aquí toma el camino de la izquierda –unas escaleras- y entra en la puerta que conduce a la iglesia. Aquí tendrás que luchar con varios enemigos: cuando acabes con ellos, sube por la escalera y tendrás que activar un panel azul. Dale golpes y pasa por el camino que acaba de aparecer.

Ya en el otro lado, entra en la puerta. Una vez aquí, camina por las pasarelas metálicas, usa el brazo de Nero para colgarte de varios enganches azules y llegarás a otro sello azul. Dale golpes para activarlo y avanza por el camino de cuadrados. Ten cuidado, ya que si caes de la plataforma te enfrentarás a varios enemigos.

Entra en la puerta y llegarás al Río Lapis, donde de momento no tendrás nada que hacer. Atraviesa el puente y vete por el camino del noreste para llegar a la Plaza Anciana. Aquí si hay que luchar. Tras derrotar a los monstruos, vete por la salida de arriba, activa el Gyro Blade y rompe el muro azul. Sigue avanzando con el Gyro Blade, por que tienes que destrozar otro bloqueo tras el que se encuentra una puerta naranja.

Entra por ella y sube las escaleras. Cuando te des cuenta, te perseguirá una serpiente gigante, así que corre hasta que llegues a una zona segura. Sal por la puerta y, si quieres, destroza la Estatua Medusa que tienes a la derecha. Necesitas un nivel de estilo A para destrozarla, y obtendrás a cambio un fragmento de gema azul. Hecho esto, entra en la siguiente puerta y llegarás a una zona edificada. Camina hacia delante –verás una estatua/tienda- y sube por la escalera para enfrentarte a un jefe.

Jefe final: Equidna

La serpiente de la que habías huido antes se presenta ante ti. El combate no es complicado si tienes cuidado de que no te dañe en sus placajes, así que simplemente esquiva esos golpes y evitarás morir. Sus golpes son bastante simples: atácale cuando baje la cabeza o cuando se clave en el suelo y las raices salgan a modo de pinchos. Cuando se ponga en forma de araña, apunta a su ‘útero’ y dale con el brazo de Nero para que el daño sea mayor.

Después de vencerle obtendrás el objeto “Fruta Seforótica” (que te permite destrozar árboles que bloquean el camino) y un montón de gemas rojas. Acércate al árbol que hay a la izquierda, tócalo y acabarás la misión.

Misión 8 – Acto de fe
¡Sigue la luz para escapar del bosque!

Este nivel es especialmente sencillo, ya que todos los caminos están abiertos y por tanto no hay ninguna posibilidad de perderse. Nada más empezar, avanza hasta llegar al Río Lapis, donde un tronco rojo de árbol te bloqueará el camino. Pulsa el botón B (o Círculo) para abrirte paso. Una vez aquí, atraviesa el puente y vete hacia la salida del la derecha.

Estarás en la Plaza Anciana y te tocará combatir con unos cuantos monstruos. Dales caña y, cuando acabes, atraviesa la plaza y vete por la puerta que acaba de desbloquearse. Llegarás a una zona donde hay una Gyro Blade. Avanza hasta que veas dos caminos y toma el de la derecha, que te conduce a la plazoleta que hay frente a la iglesia. Entra en la iglesia y métete por la puerta que hay bajo la escalera. Tendrás que destrozar otro tronco y se desbloqueará una puerta.

Avanza por el camino para llegar al Bosque Misterioso. Aquí hay otro puzzle: fíjate en la sombra que proyecta el sol y vete justo por el lado contrario. Si indica la derecha, vete a la izquierda. Cuando superes el puzzle, avanza por la pasarela, atraviesa un par de puertas y llegarás a una especie de recinto en el exterior de un palacio. Avanza, sube unas escaleras y prepárate para enfrentarte a un duro enemigo.

Jefe final: Angelo Credo

El primer combate ‘duro’ si no sabes cómo derrotarle. El hermano de Kyrie está transformado en una especie de versión avanzada de los caballeros, son un escudo que le hace resguardarse de tus ataques, así que toca ser paciente y atacarle sin prisa. Sus contraataques son fuertes, así que ten cuidado. Una forma sencilla de vencerle es hacerle la estocada hacia delante (mantener LB + adelante + Y; L1 + adelante + triángulo) repetidamente. Cuidado cuando se aleja y carga una especie de lanza de energía, por que es su golpe más poderoso. Si haces esto no será demasiado complicado vencerle. Y eso sí, aprovecha cuando se quede atontado para darle con el brazo de Nero.

Después de vencerle obtendrás el “Escudo Protector” (que te da la habilidad Sujeción) y un montón de gemas rojas. Sal por la puerta que tienes delante y acabarás la misión.

Misión 9 – Por ti
¡Encuentra a Kyrie!

Baja las escaleras y avanza hacia el puente para enfrentarte a varios caballeros. Cuando los derrotes, avanza por la puerta y llegarás un hall lleno de bancos. A la izquierda, hay una Estatua de Medusa que puedes romper con un combo nivel S. Sigue adelante y pulsa un interruptor del suelo. No conseguirás hacer bajar el puente, así que vuelve sobre tus pasos.

Unos rayos cubren ahora el suelo. Vete por la puerta de la izquierda para llegar a una sala esférica donde combatirás con varios caballeros. Cuando les derrotes, acércate a la columna azul para conseguir la Llave de Crono, que te permite ralentizar el tiempo. En el centro del terreno hay un interruptor: púlsalo para activar el ‘tiempo bala’ y métete por las escaleras que van hacia arriba.

Activa el panel azul que hay para hacer bajar el ascensor. Métete en él. Lo siguiente es un camino lineal irás subiendo hacia arriba y tendrás que usar la Llave de Crono para poder pasar a través de los láser. Cuando estés arriba del todo verás una estatua y una gema de vida. Prepárate para enfrentarte a Agnus.

Jefe final: Angelo Agnus

Este enfrentamiento es bastante sencillote. Agnus utiliza ataques de carga con espadas e invocación: crea demonios de los que vuelan por el aire, los que se asemejan a tiburones y bolas de fuego. Una buena forma de bajarle vida es lanzarle sus propias espadas o simplemente acercarte a él y darle con la espada. En varios momentos se pondrá en el centro del escenario a cargar una magia con aura verde. Dale en ese momento, por que sino te absorberá parte de tu vitalidad. Cuando lo derrotes acabará la misión automáticamente.

Misión 10 – Envuelto en gloria
¡Pon fin a las ambiciones de su Eminencia!

Vuelve sobre tus pasos, ya que tienes que salir del recinto. Sal por la puerta para comenzar a bajar por el ascensor. Avanza por el primero y activa el panel azul para poder llegar abajo directamente. Enfréntate a los enemigos y baja por la escalera. Cuando estés abajo, en la sala de los primeros láseres, vete por el puente que antes no podías cruzar –recuerda el árbol que lo bloqueaba-.

Pon el ‘tiempo bala’ para pasar por los láseres y sigue avanzando hasta una zona llena de cuchillas que giran. Tendrás que acabar con varios Mephisto para poder activar un interruptor que los hace ir más espacio y llegar a la puerta de la zona superior que conduce al Basurero de experimentos. Sigue caminando hasta que veas un panel que debes activar para subir al piso de arriba. Una vez ahí, entra por la puerta para llegar a la Sala de reuniones. Después del combate contra los caballeros, sigue adelante. Hay una estatua a la derecha, así que es un aviso: ¡combate contra jefe!

Jefe final: Dante

El ‘asesino misterioso’ es mucho más duro en esta ocasión y verás que hace una buena cantidad de ataques nuevos. La mejor forma de derrotarle es la de la primera vez: agárrale con el brazo siempre que puedas y no le dejes respirar. Ahora cuentas con Yamato, así que haz uso de él y dale caña hasta que se muera. Es algo complicado hasta que le coges el punto, pero una vez que le tienes atrapado te durará muy, muy poco. Tras derrotarle, acaba la misión..

Misión 11 – El noveno círculo
¡Dirígete hacia detrás del cuartel general!

Esta misión es algo liosa al principio, pero en realidad el camino a seguir no es demasiado complicado. Nada más empezar vete por la escalera de la izquierda y activa el panel azul a base de golpes. Aparecerán unos agarraderos, así que úsalos para subir. Avanza un poco para combatir. Cuando acabes, presiona el interruptor que hay en el suelo y sitúate sobre la plataforma para llegar arriba.

Avanza y arrastra a un enemigo con el brazo de Nero. Ponte sobre el pulsador para abrir la puerta y sigue adelante acabando con todos los demonios. Sube las escaleras y camina hasta que veas una estatua .No, tranquilo, no hay ningún jefe aún. Lo que toca ahora es avanzar con Nero por los agarraderos que hay a la derecha. Es bastante fácil si no te caes y si pegas un salto al final para subirte a la pared. Al final, pégale al panel azul para hacer aparecer nuevos agarres. Sube y toca el palo rojo. Te enfrentarás a varios enemigos. Cuando acabes, vuelve sobre tus pasos hacia la estatua.

Súbete a la plataforma y camina un poco para enfrentarte al siguiente jefe. Es hora de vengarte.

Jefe final: Sanctus

La estrategia para este combate es sencilla. Sanctus está protegido con una barrera y dos artefactos. Olvídate de estos y atácale directamente al escudo repetidas veces hasta que se lo destroces. Cuando lo hagas, acércate a él con el brazo de Nero y dale un golpe para bajarlo al suelo. Una vez aquí, agárrale con el brazo y empieza a darle golpes hasta cansarte. Repite esta estrategia y le dejarás a muy poca vida. En este momento usará un rato la estatua del Salvador, esquiva el golpe que te dará y sigue con la estrategia de antes. Un consejo: transfórmate en Yamato cuando el viejo esté en el suelo. Tus puñetazos serán más poderosos y de apenas dos-tres golpes lo habrás tumbado. Cuando le venzas, acabará la misión y, como indica la secuencia, la siguiente no la protagonizará Nero…

Misión 12 – Un nuevo comienzo
¡Afronta el poder del legendario cazademonios!Con Nero atrapado, el protagonismo recae ahora en Dante. Justo al comenzar tendrás una sala llena de demonios básicos. Dedícate a experimentar con los diferentes estilos de lucha del personaje para hacerte con sus controles. Cuando los derrotes, avanza por la puerta, acaba con los enemigos y sigue adelante hasta que llegues al Basurero de experimentos.

Una vez ahí situate sobre la plataforma y obtendrás el Talismán Angelical, con lo que bajarás al sótano. Tu objetivo es bastante claro: tienes 10 minutos para huir del castillo antes de que se derrumbe. No pierdas el tiempo: Déjate caer, activa el panel azul y bajará un ascensor. Métete dentro, lucha con los Frost y cuando pare, avanza hacia la puerta (destroza el Núcleo de gemas, eso si).

Volverás a la zona de las cuchillas que giran. Acaba con los enemigos y activa la Llave de Crono para subir hacia arriba. Volverás a la zona donde debes pasar por un montón de láser. Hazlo y llegarás al puente. Pasa por él, atraviesa el Hall y sigue adelante. Llegarás al puente y el tiempo se acabará. Sigue todo recto y la misión habrá terminado.

Misión 13 – El regreso del diablo
¡Somete al dragón que envenena el bosque con su maldad!Nada más empezar serás advertido de que el bosque ha cambiado. Una serie de portales morados se sitúan a las entradas de los diferentes lugares del mismo, así que esto se volverá algo laberíntico para Dante. Tras el texto informativo tienes dos opciones: si vas hacia delante podrás atravesar un túnel que contiene un par de vainas llenas de gemas rojas. Por otro lado, si prefieres ir directamente a avanzar en la historia, date la vuelta y vete por el otro camino. No tiene pérdida: simplemente sigue hasta la puerta del final.

Estarás en las Ruinas olvidadas. Una vez aquí, sigue avanzando hasta que encuentres unas pequeñas escaleras a mitad de camino. Salta hacia abajo desde allí y acaba con la oleada de enemigos. Si prefieres evitarlos, simplemente métete en el portal morado que tienes justo delante, que te conducirá al “Valle de ventisca”.

Pega un salto para llegar abajo del todo. Estarás en la bifurcación de caminos que lleva a la plaza anciana. Como ahora no tienes a Nero, obvia el de la derecha y sigue por la izquierda. Notarás que vas por buen camino cuando una oleada de enemigos te impida avanzar hasta que los aniquiles. No es nada complicado para Dante, así que no simplemente dales su merecido.

Una vez que los derrotes, sigue hacia delante –subiendo las escaleras- y métete el portal que conduce a la plaza anciana, donde tendrás que aniquilar a una nueva oleada de enemigos. Cuando los derrotes, sitúate en la posición inicial y verás que a la derecha está el siguiente camino. Avanza por él para llegar al Río Lapis, donde serás asaltado por unos cuantos Mephisto. Puedes acabar con ellos o no, ya que no son obligatorios para avanzar.

Elijas la confrontación o la huida, baja al río y justo debajo del puente hallarás la siguiente puerta que debes tomar (con humo morado). Llegarás a la plaza que hay justo delante de la iglesia. Entra en el recinto. Aquí encontrarás una Estatua Medusa para Dante que se rompe al alcanzar el nivel de estilo A. Es muy fácil y como premio obtendrás un fragmento de gema azul. Una vez hayas hecho esto, vete por la puerta que está debajo de la escalera –la que estaba bloqueada por un árbol cuando usabas a Nero- y llegarás a la zona Bosque misterioso.

Una vez aquí, te tocará hacer el puzzle de la sombra. Recuerda que es bastante sencillo: vete justo por el camino contrario sobre el que se proyecta la sombra. Si indica a la derecha, ve a la izquierda; si indica arriba, vete abajo. Tras hacerlo 4 veces, llegarás al Claro del bosque, donde te enfrentarás finalmente al jefe final.

Jefe final: Equidna

Equidna ha aprendido trucos nuevos, pero sigue siendo igual de sencilla que antes. Evita sus ataques cuando se convierta en una serpiente y repte rápidamente por el escenario y dale duro cuando se pare frente a ti. Estará especialmente vulnerable cuando se convierta en una especie de araña, descubriendo su ¿útero?. Dale con las pistolas o golpeale fuertemente con la espada en ese momento y le bajarás bastante vida. Aprovecha también cuando se clave en el suelo a modo de flor. En realidad, es un jefe bastante sencillo.

Tras derrotarla, obtendrás Gilgamesh, una nueva habilidad que te permite realizar múltiples ataques físicos al estilo Street Fighter. Recoge las gemas del suelo y avanza por el único camino disponible para superar la misión.

Misión 14 – El bosque de la ruina
¡Abandona el bosque y dirígete hacia el viejo castillo!

Después de vencer a Equidna, tu siguiente objetivo es salir del bosque y avanzar hacia el castillo de la orden. Camina unos pasos hacia la derecha y un vídeo te presentará a Fault, un nuevo enemigo que emerge del suelo. Evita el contacto con él, por que si te traga serás transportado a una zona de combate y al final acaba siendo algo bastante cansino. Lo podrás evitar si te fijas en que mientras caminas aparece una animación debajo de tus pies. Simplemente salta o sigue corriendo para que no te alcance.

Sigue todo recto hasta que atravieses el túnel para que aparezca una oleada de enemigos. Acaba con ellos. Una vez sean derrotados, avanza hasta el Río Lapis, donde te enfrentarás a una oleada de Mephistos. Todos estos enemigos son obligatorios, así que no intentes huir. Una vez que los derrotes, atraviesa el puente y vete por el camino de la derecha para llegar a la Plaza Anciana.

Tras alcanzar el lugar, tocará volver a luchar con una cantidad numerosa de enemigos. Se repite el patrón: una vez derrotados, ve por la salida superior derecha y volverás a enfrentarte a varios monstruos cuando llegues al centro de la bifurcación. Cuando los mates a todos, elige el camino de la izquierda y sube por la montaña para llegar a la Entrada del bosque.

Aquí, camina hacia delante. Destroza el núcleo de gemas rojas para obtener una buena cantidad de éstas y sigue avanzando en línea recta hasta que veas la entrada hacia una cueva –en realidad, la salida del bosque-. Llegarás a las Cascadas Foris y, tras atravesar el puente, estarás en el castillo. Misión superada.

Misión 15 – El castillo Fortuna
¡Extermina a los defensores de la llanura helada!El castillo Fortuna ha cambiado desde la visita anterior, ya que una capa de hielo cubre la gran mayoría de sus puertas. Por tanto, el recorrido por el mapeado se ve bastante limitado con respecto a la visita de Nero. Avanza hasta llegar a las dos escaleras y toma la de la izquierda. Encontrarás una estatua Medusa que podrás romper alcanzando el nivel de estilo SS, dándote como recompensa un fragmento de gema azul. Una vez hecho esto, sigue subiendo y entra por la única puerta disponible.

Avanza por el Patio central hasta que aparezca un vídeo que te presentará a Bolt, el enemigo genérico más duro del juego. Juega con los elementos Electricidad y Fuego, así que ten mucho cuidado. Atácale desde lejos y aprovecha los momentos en los que pierda su potencia elemental para acercarte y darle caña con la espada o con Gilgamesh. Tras vencerle, sigue por la derecha y llegarás al Grand Hall –la sala del retrato de su Eminencia-.

Un mensaje te dirá que no puedes avanzar hasta que acabes con la capa de hielo que cubre todo el escenario, así que manos a la obra: vete por la pasarela derecha y entra por la puerta azul para llegar a la Galería. Atraviésala, sal por la puerta y avanza hasta la Estatua de Compra. A su lado hallarás una puerta: entre por ella y te encararás a varios enemigos. Derrótalos para poder bajar por las escaleras que hay en la puerta de enfrente –rompe el Núcleo de Gemas de paso-. Entra por la puerta, avanza un poco y encontrarás una segunda puerta amarilla.

Tras atravesarla, te tocará encararte de nuevo con más enemigos en el Comedor. Entra por la puerta que acaba de quedar libre y avanza por el pasillo hasta dar con la sala del puzzle de los 4 Gyro-Blades. Sigue adelante hasta llegar a la próxima puerta, que conduce a la Sala de tortura. ¿Lo has adivinado? Pues sí, efectivamente: más enemigos. Esta vez son unos pocos Frost que no deberían durarte demasiado en pie.

Avanza hasta que te caigas por un abismo. Te tocará activar uno de los paneles azules, así que simplemente golpealo para activar de nuevo el propulsor que te devolverá hacia el piso superior. Cuando lo hagas, avanza por la puerta, atraviesa el puente y te tocará seguir luchando. Una vez derrotados, sal del recinto y llegarás al Cementerio del Soldado. Aquí podrás destrozar todas las lápidas que quieras para obtener un montón de gemas, pero el objetivo principal es la puerta que está al fondo a la derecha. Al atravesarla te enfrentarás al Dagon por segunda vez.

Jefe final: Dagon

Dagon es igual de inútil que antes. Vuelve a recurrir a los mismos ataques: si infla su cuello, lanzará una ráfaga helada por el suelo, si salta hacia atrás y desaparece en la niebla, sus bellas damiselas-antena ahora de color rojo comenzarán a bailotear por el escenario para intentar distraerte. Si te tocan te congelarán, pero si las mantienes a raya con la espada no sólo obtendrás un montón de gemas, sino que Dagon será aún más inepto y fácil de derrotar.

Después de vencer a este orondo demonio-anfibio obtendrás el –a mi juicio- mejor arma del juego: Pandora, un “arma de ultratumba capaz de adoptar 666 formas”, o eso dice la descripción. En realidad, sólo 3… pero vaya trío. Justo cuando derrotes al monstruo serás transportado al Laboratorio subterráneo. Déjate caer y voilá. Misión superada.

Misión 16 – Infierno
¡Envía de vuelta al Conquistador del Fuego del Infierno a sus dominios!En este nivel te va a tocar correr, ya que durante toda la primera parte un gas venenoso es filtrado por el laboratorio y hace bajar la vida de Dante. No es complicado siempre y cuando recojas los orbes de vida que hay por el suelo y derrotes a todos los enemigos que veas para conseguir así orbes extra.

Entra por la puerta que tienes delante y llegarás al tubo donde hay varios “Peces”. Acabar con ellos es más sencillo de lo que parece: espera a que salgan bajo tus pies, enfócalos con RB (o R1) pégales un espadazo para aniquilarlos sin perder demasiado tiempo. Cuando los derrotes, sigue avanzando por el camino –es lineal, no tiene pérdida- y pasa por la puerta.

Lucharás ahora contra las espadas voladoras. Para acabar rápido con ellas lo mejor es enfocarlas con Pandora –desde el suelo- y pegarles un disparo a cada una. Morirán instantáneamente y todas sueltan gemas verdes. Una vez que acabes con ellas, entra por la puerta azul para llegar a la Sala de la Espada donde te enfrentaste a Agnus con Nero. Volverás a luchar, además de con los enemigos anteriores, con varios caballeros.

Mátalos y sube por el cristal roto, hacia la siguiente puerta. Estarás en el exterior, así que toma la escalera de la derecha para ir hacia la zona “Creación del ángel”. Volverás a luchar. Después, sube por la escalerilla que queda al descubierto hasta llegar al final y sal por el hueco de la derecha donde, efectivamente, tocará luchar de nuevo. Una vez los derrotes, sal por la puerta con el rótulo rojo y dejarás de estar envenenado. Usa los propulsores para llegar hasta arriba y camina hacia el fondo del pasillo.

Tras atravesar la puerta, sube por la escalera. Cuando estés arriba, sal del castillo y volverás a la zona nevada. El camino de regreso no tiene pérdida: avanza hacia delante, acaba con los perros del infierno y luego sigue avanzando. Sube por la montaña y vete todo recto hasta que llegues a las minas. Una vez en éstas, pasa la primera, déjate caer y llegarás a la segunda. Justo cuando entres, fíjate que hay una bifurcación a mano izquierda (en la posición de Dante). Entra por él y prepárate para enfrentarte a Berial.

Jefe final: Berial

Este reencuentro es más una forma de que puedas entretenerte con Dante, ya que carece de dificultad. Pese a que no tienes el brazo de Nero para agarrarte a su cuello, Berial es igual de asequible utilizando a Dante: golpeale con la espada todo lo que puedas y da una voltereta para que su ataque de carga –cuando golpea en el suelo tras levantar la espada- no te de. Su otro ataque poderoso lo hace cuando sale de estar “atontado”. Lo mismo: simplemente vete hacia atrás todo lo que puedas y no te dará. Con Pandora y golpes de espada no debería ni bajarte la barra de vida.

Después de derrotar y enviar de una vez por todas a ese engendro al infierno, Dante obtendrá Lucifer, el último objeto importante del juego que le confiere la habilidad de dejar estelas en forma de cuchillas en el aire. Recoge las gemas rojas que ha dejado Berial y baja las escaleras que tienes delante para acabar el nivel.

Misión 17 – Adagio para cuerda
¡Recupera a Yamato!Otro nivel lineal. Nada más empezar, avanza unos pasos y déjate caer hacia abajo. Pasa por la puerta, camina por el muelle y serás asaltado por un grupo de enemigos que debes derrotar para avanzar. Cuando los mates, sigue por el único camino que hay para llegar al Distrito comercial, donde volverás a luchar. Recoge todas las gemas que hay por esta zona para conseguir una puntuación elevada.

Derrótalos y sigue adelante. Tras pasar por la puerta tocará acabar con otra nueva oleada. Acaba con ella –son muchos enemigos, pero fáciles- y atraviesa el portón azul de enfrente. Llegarás a la plaza y aparecerán varios Mephisto. Dales caña para poder avanzar. Cuando los mates, sube por las escaleras, ve por el camino de la derecha y prepárate para enfrentarte al siguiente jefe, no sin antes asistir a una hilarante secuencia.

Jefe final: Agnus

Al contrario de lo que ocurría con los tres jefes anteriores, Agnus vuelve mucho más poderoso que antes. Si juegas en dificultad Humano no te costará demasiado: limítate a atacarle y esquivar sus proyectiles para que no te dañe en exceso. En dificultad Cazademonios se sabe varios trucos nuevos e invoca un par de perros del infierno para que le ayuden en su labor. Tiene un ataque nuevo especialmente potente fácilmente identificable por que la pantalla cambiará a color verde. Con él, si estás demasiado cerca mientras lo conjura, te arrebatará una cantidad obscena de vida y la usará para recuperar parte de la suya. Más allá de este ataque, Agnus no es un enemigo demasiado duro. Golpeale con Pandora, aséstale espadazos y con algo de paciencia morirá.

Tras derrotar a Agnus, obtendrás la espada Yamato que te permite adquirir un nuevo estilo de combate, así como un buen montón de gemas rojas. Cuando estés listo, baja por el transporte azul y acabará la misión.

Misión 18 – El destructor
¡Enfréntate al Salvador!Esto se acerca al final… de hecho, es la última fase en la que controlaremos a Dante. En realidad viene a ser una batalla bastante larga contra un jefe, aunque no es especialmente duro ni mucho menos, sino únicamente… requiere paciencia. El estilo del combate recuerda a Shadow of the Colossus o God of War, con Dante sirviéndose de plataformas para alcanzar las partes que forman a Salvador, el portentoso monstruo dominado por Sanctus. Sin más… vamos allá.

Nada más empezar obtendrás físicamente a Yamato, y con ella podrás acceder al estilo Dark Slayer. Tras esto, vamos a ver: delante de ti tienes un propulsor azul que te conduce a otra plataforma. Tendrás que saltar entre los diferentes azules hasta llegar a uno rojo. Súbete en éste, activa una de las máquinas azules –recuerda, las que debes golpear para activar- y un rayo de energía hará caer a Salvador.

Vete de nuevo saltando por las diferentes plataformas para disparar a sus puntos débiles: las gemas azules que tiene en las extremidades, el torso y la cabeza. Con Pandora, de un par de ataques, los romperás. Sigue haciendo esto hasta que los rompas todos menos el del cuerpo, que es el último. Mientras tanto, evita sus ataques –bolas de energía, un poderoso rayo, estocadas en las plataformas- saltando de un lado a otro. Esta primera fase es muy, muy sencilla.

Cuando le rompas todas las gemas azules, empezará lo más laborioso –aunque no imposible-. Tendrás que acabar con el núcleo central, así que ármate con Pandora y empieza a atacarle desde lejos. Intenta quedarte en la plataforma más elevada, ya que en ocasiones aparecerá poco a poco desde abajo y podrás atizarle con mucha más tranquilidad. En determinados momentos, cuando tenga la vida bastante baja, podrás utilizar un propulsor para ir justamente directo a su núcleo. Transfórmate en demonio en estos momentos para hacerle el doble de daño. Tras un tiempo así, lo derrotarás sin problemas. Una vez que lo elimines, atento a las fantásticas secuencias que continúan y prepárate para la siguiente misión. Fase 18: superada.

Misión 19 – El sucesor
¡Corona las escaleras de la tribulaciónPenúltima fase y sin duda la más curiosa de las 20 que componen Devil May Cry 4. ¿Recordáis el juego de tablero donde teníamos que usar el dado para hacer avanzar a una figurita de Dante? Pues toda esta fase consiste en eso. Debemos conseguir que nuestra rápida avance a lo largo de cuatro escalones, usando el dado para contar sus pasos. Hay un truco si queréis evitar enfrentamientos: imaginad que para entrar en la meta necesitáis un 4. Perfecto: cuando la cara superior del dado sea un 4, golpeadlo con el Buster (el puño de Nero, botón B en 360 o Círculo en PS3). Y obtendréis el 4. Sed rápidos, por que el dado no espera por nadie.

Al final del primer tablero lucharemos contra una oleada de caballeros, al final del segundo contra Berial, en el tercero nos espera Dagon, Equidna hace las veces de anfitrión de la cuarta y ya está. Os ponemos la “leyenda” de lo que significa cada color del tablero, aunque ya os lo habíamos puesto en la misión 6.

– Rojo: Lucharás contra oleadas de enemigos, de tipo aleatorio.
– Blanco: Te salvas. Vuelve a lanzar.
– Azul: Lloverán gemas rojas y de vida. Recoge todas las que puedas.
– Amarillo: Te conduce a otro hueco amarillo o directamente a la casilla de “casa”.
– Morado: Estás en casa y avanzas al siguiente tablero.

Tras superar todos los tableros, sube por la escalera y golpea la puerta que bloquea la salida. Misión cumplida… ya sólo queda uno.

Misión 20 – La vita nuova
¡Destruye al malvado Sanctus!

Bueno, pues esto se acaba. Estás en el combate final contra Sanctus Diabólica, la versión más dura de este ancianito de armas tomar. Pese a que a priori es igual que en la misión 11, más te vale ni ir a saco con esa idea preconcebida por que seguramente acabes comiéndote el suelo. Sanctus es mucho más fuerte y abusa más de los especiales, tanto la ráfaga por el suelo como la lluvia de energía.

La mecánica para poder dañarle es la misma, eso sí: debes golpearle en el anillo que le rodea hasta destrozarlo. Una vez que lo consigas, dale con el Buster –el brazo de Nero- hasta que veas que ha subido tu nivel de estilo y luego golpeale con la espada para bajarlo del aire. Si no haces lo primero, se cubrirá con su espada y no podrás dañarle. Ya en el suelo, repite la técnica de siempre: agárralo con el brazo y le bajarás una buena parte de la barra de vitalidad.

Te recomendaría que te acercases a él, le golpeases con la espada unas cuantas veces y luego usases el Devil Trigger para liberar el poder de Yamato. En este estado, agárrale con el brazo y el daño será doble sin gastar tu barra de poder demoníaco. Es un pequeño truquito algo obvio, pero que no viene mal.

Cuando le queden 2-3 trozos de VIT, Sanctus bajará a tierra y realizará un ataque inbloqueable en forma de estocadas –lo identificarás por que se lanza con la espada y un aura roja-. Evítalas con saltos y dale a la B (o el botón Círculo) en el momento justo para contraatacar y darle el golpe de gracia. Cuando le derrotes, prepárate para disfrutar del final del juego y estate atento a los créditos, pues vienen con sorpresa. Si lo ha superado en dificultad Cazademonios desbloquearás además el modo Palacio Sangriento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s